sábado, 28 de abril de 2012

Su uso más divertido



¿Nunca os habéis aprendido un tema a base de cancioncillas pegadizas que no tienen ningún sentido aparente?
Pues bueno, yo en casi todos los exámenes lo suelo utilizar, ¡y es que a veces nos toca aprendernos unas palabras…!
El truco esta en el ritmo de fondo. Tiene que ser pegadizo (hombre, tampoco es cuestión de empezar a mover los labios en los exámenes, ni bailar en la silla, porque a los profesores y compañeros les puede resultar un poco extraño) y fácil.
Pero no soy la única, por ejemplo, cuando nos tuvimos que aprender la tabla periódica, Blanca me enseñó una melodía muy, muy, muy pegadiza y bastante amena con la que los elementos y compuestos te salían solos, sin apenas esfuerzo.
Otra opción es utilizar de fondo una banda sonora de alguna película, que a todos nos suenan porque son muy contagiosas, para después cambiarles el texto por el que nos queremos aprender.
Yo ya os he dado mis trucos, así que… ¿Cuál es el vuestro?

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