
Ese momento
de alegría de cuando encuentras algo que habías perdido.
¿No os
fastidia mucho? Pueden ser desde unos apuntes, unos cascos de música, hasta
incluso el móvil (que justo coincide que está en silencio o sin batería)… pero
nunca aparece cuando lo buscas; al cabo del tiempo, en un bolsillo, un cajón,
una mesa… ¡aparece!, pero entonces ya no nos interesa y nos mosqueamos… si lo
hubiéramos encontrado en el momento que lo buscábamos nos habríamos ahorrado
prisas y recordar todo lo que habíamos hecho ese día. Sí, a mí por lo
menos, cuando se me pierde algo importante, hasta que no estoy segura de que no
tengo una mínima idea de dónde puede estar, no me quedo tranquila.
Pero no
siempre lo encuentro… alguna vez me ha pasado que no he llegado a saber su
paradero y me he dado por vencida… hasta ahora, que me sigo preguntando: ¿dónde
estará? Enserio, lo que daría yo por conseguir una dirección de repente sin
estar perdiendo el tiempo toda la tarde…
Igual nos
damos una sorpresa y todas esas cosas que perdemos las volvemos a encontrar,
pero me parece a mí que no; ¿y a vosotros, nunca os ha pasado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario