El jueves de hace ya dos semanas vinieron dos personas, para hablarnos de
su accidente de tráfico. El primero ue
un chico con problemas para andar y hablar; iba con la bici y, aunque estaba
cerca el paso de cebra, por impaciencia, prisas, etc. decidió cruzar y
arriesgarse a que algún coche circulara….Y eso pasó; se lo llevó por delante y
al llevar el casco sin abrochar, no le pudo amortizar el golpe (por supuesto,
ni si quiera le aguantó en la cabeza), que fue mortal; tanto que se pensaba que
ya no se podría hacer nada por él… pero allí estaba, contándonos su historia
para que nosotros intentemos corregir esos fallos que como él, muchas veces hemos
cometido. La segunda era una chica que
nos puso en su situación; tenía un trabajo, una pareja y a muchos amigos a su
lado. Pero un día, con varios de esos amigos, se montó en el coche (ella
delante con el conductor) y aunque llevaba el cinturón puesto, sus compañeros
de atrás no, por lo que ejercieron una fuerza sobre sus asientos que provocó el
golpe en la cabeza que le impidió mover el brazo, y problemas en el habla.
Les ha cambiado muchísimo la vida, y han aprendido a mirarla desde un punto
de vista diferente y han conocido de verdad a la gente que está con ellos en lo
bueno y en lo malo.
Son dos ejemplos de valentía y entusiasmo para recuperarse de un accidente
que marcó sus vidas y posiblemente, gracias a su charla, hayan evitado que
un día nosotros hagamos lo mismo.
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