jueves, 22 de noviembre de 2012

Expresar tanto diciendo tan poco.


Siempre me ha llamado la atención las películas mudas, me parece tan impresionante como se puede llegar al receptor sin decir nada, sin comunicarse verbalmente, sólo siguiendo los movimientos de los actores; pero nada sería igual sin una melodía de fondo que nos indique, por ejemplo, la fluidez de los actos, la importancia o el grado de enfado.
Las escenas de Chaplin son un claro ejemplo de música y movimiento, de coordinación y expresividad.
En éstas, las notas guían los hechos, y aunque suene un poco metafórico, sucede así, tal cual.
Con ellas se describe en poco tiempo lo que en muchas películas habladas se consigue en poco, asegurando así, crear una adicción al telespectador.
También me asombra la capacidad que tiene de hacer de lo difícil que parezca fácil, la fluidez con la que se desarrollan los actos, yo sería incapaz… y no lo digo por decir, sino porque me parece un arte, y para ser artista hay que trabajar mucho y sobre todo poner mucho empeño.

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