Siempre me ha llamado la atención las películas
mudas, me parece tan impresionante como se puede llegar al receptor sin decir
nada, sin comunicarse verbalmente, sólo siguiendo los movimientos de los
actores; pero nada sería igual sin una melodía de fondo que nos indique, por
ejemplo, la fluidez de los actos, la importancia o el grado de enfado.
Las escenas de Chaplin son un claro ejemplo de
música y movimiento, de coordinación y expresividad.
En éstas, las notas guían los hechos, y aunque
suene un poco metafórico, sucede así, tal cual.
Con ellas se describe en poco tiempo lo que en
muchas películas habladas se consigue en poco, asegurando así, crear una
adicción al telespectador.
También me asombra la capacidad que tiene de hacer
de lo difícil que parezca fácil, la fluidez con la que se desarrollan los
actos, yo sería incapaz… y no lo digo por decir, sino porque me parece un arte,
y para ser artista hay que trabajar mucho y sobre todo poner mucho empeño.
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