Aunque
este año lo he visto repetido, siempre me gusta
vivir esa noche como si estuviera allí, observando cada detalle,
sintiendo cada segundo de las canciones en directo.
Me encantaron
actuaciones como la de Pitbull, con sus clásicos raps y las canciones que ya ha
cantado y bailado todo el mundo, o como la de Cali y El Dande, que han
extendido sus canciones hasta el aburrimiento. Vamos, que nos podrían hacer un
examen sobre las letras de sus canciones y seguro que hasta el más despistado
sacaba un diez.
También
estuvieron Taylor Swift y Alicia Keys, que se han convertido en dos divas de la música actual
por sus maravillosas voces. Esta segunda presento varios temas de su nuevo
disco, y aportó una nueva visión instrumental a su famoso tema Girl on fire.
Alejando Sanz fue el
gran triunfador de la noche, y aunque según él no esperaba ningún premio, nos
encandiló a todas con sus baladas perfectas. También presente en la gala,
estuvo David Guetta, que tras ser aclamado por el público, dio a la gala su
toque único.
Tan esperado como sus
famosas composiciones, Pablo Alborán arrasó con su cálida voz e hizo gritar a
todo el público sin parar, y en mi opinión se lo merece, porque tiene una voz
increíble.
Fue una noche mágica
que nos trasladó al ambiente de la alfombra roja, con lo mejor de su música.
Este año, se han
podido escuchar todos los estilos. Desde rap, country o pop… pero todas las actuaciones
han tenido su aportación, su pincelada característica que, como todos los años,
dejan atrás un baúl musical en el que se guardarán todos estos éxitos, que sin
duda recordaremos siempre. Después de esto… sólo nos queda decir: ¡Hasta el año
que viene!

