domingo, 27 de enero de 2013

Lado oscuro de los conciertos multitudinarios.


Hoy, domingo 27 de enero de 2013, necesitaba hacer una entrada sobre este impactante suceso que he visto en el telediario.
Brasil, un país entero se ha visto afectado por un devastador incendio que ha provocado (de momento) más de 250 muertes y alrededor de 200 heridos. Ocurre esta madrugada, en una discoteca donde, según las primeras investigaciones, la banda que actuaba en ese momento, arrojó un petardo y envolvió la sala de humo. Los bomberos tuvieron que abrir un agujero en una de las paredes  para sacar a los heridos con la mayor rapidez.

En estos últimos años han sucedido bastantes incidentes similares: incendios no intencionados, aplastamientos al huir, desprendimientos de los escenarios,…
¿Y todos estos episodios por ir a escuchar un poco de música en compañía? Yo no he estado en ningún ambiente así, con tanta gente. Pero si nos ponemos en la piel de esa cantidad de gente que solo quería pasar un buen rato, nos daremos cuenta que muchas veces lo más normal puede convertirse en una gran tragedia.
Así que hasta la música en un mal momento y en un mal lugar, puede ser escenario de accidentes como estos, que marcan a todo un país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario