Pero si nos
fijamos en la partitura de notas, podemos hacernos una idea de sus pensamientos
cuando está imaginando su obra interpretada, con sus matices y sus ajustes, los
cuales permiten que cada uno le añada un punto de vista nuevo, con unos rasgos
personales que lo hacen verdaderamente original.
A mí siempre me
ha llamado la atención la facilidad para visualizarlas mentalmente, y como dije
en la entrada de las películas mudas, hay que valer para ello, pero no siempre
es sencillo conseguirlo. Aunque no tenga mucho que ver, me gustaría poner un
ejemplo reciente: hace muy poco estuvimos practicando malabares en educación
física, y mientras yo veía que a muchos ya les salían con tres bolas, yo era
incapaz y aunque lo intentaba muchas veces no lo conseguía (no sé, pensaba que
de repente me iba a aparecer la cualidad del cielo, pero no) hasta que un día
me salió una vez, lo fui repitiendo y me salieron 2, y así sucesivamente… hasta
conseguir los 6 que hacían falta para el aprobado; sin embargo no me conformé
con eso, sino que lo fui reforzando y conseguí hacer 12 y combinar con una sola
mano dos juntas, así que me pusieron un 7… con esto quiero representar que
aunque a veces nos decepcionemos con nosotros mismos porque algo no nos sale,
no hay que deprimirse, porque: ¡todo es posible, confía!
Relacionándolo
con el título de la entada, un músico se tiene que concentrar en muchas cosas,
pero seguro que nada lo ha conseguido porque sí, sino con mucho esfuerzo y
muchas ganas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario