La narración y la navidad son dos
cosas que me encantan, la combinación perfecta. Durante ya dos años he escrito
la poesía de navidad y los dos años he ganado la de clase.
Puede parecer una tontería, una
anécdota sin importancia, pero para mí significa sentirme orgullosa de mi
imaginación.
No fue así de rápido, este año aún me ha animado
más de lo habitual; volviendo hacia clase después de terminar la hora de tecnología,
Cristina iba a la clase de la que nosotras volvíamos, y cuando me comentó lo
preciosa que me había quedado la poesía… ¡Madre mía, que ilusión!
Durante la hora de inglés (si no
recuerdo mal), ella entró para devolverle la postal a los que la habían hecho,
pero a mí no, lo cual me asombró bastante. Cuando terminamos le pregunté a una
compañera si ella creía que se habría olvidado de repartir la mía, pero para mi
elegía y al comprobar que era cierto, vi mi poesía en el árbol.
Esta ha sido mi última
oportunidad de ganar en el concurso, y aunque no lo he hecho porque había muchísimas mejores,
siempre recordaré estos momentos de entusiasmo que sacan una sonrisota enorme.
PD: subiré la poesía en otra
entrada diferente cuando la tenga en mis manos :)
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