¡En
Zaragoza ya!... que pasada de viaje, impresionante todo.
A mí, lo de montarme en el avión, como ya he dicho,
no me hacía mucha gracia y aunque me lo pasé bien, si que da mucha cosilla…
pero lo importante fue Roma, una ciudad preciosa desde que empieza hasta que
acaba.
Nos
recorrimos prácticamente todo lo más significativo (además, gracias a que
contábamos con una guía, nos ahorramos horas de espera en larguísimas colas),
que era muchísimo:
- La
plaza Navona con sus tres fuentes: Fontana dei Quattro Fium, Fontana del Moro y
Fontana del Nettuno.
-La plaza
España (que se recuerda principalmente por la gran cantidad de escaleras),
situada en una de las mejores zonas: Via
dei Condotti, y que también es muy famosa por las tiendas que la rodean. Si seguíamos
caminando nos encontrábamos con un obelisco de 24 metros
- Plaza
del Quirinale: caracterizada, entre muchas otras cosas, por dos figuras
montadas cada una en un caballo, el palacio y la ceremonia del cambio de
guardia (que me pareció muy curioso).
- Plaza
Barberini: también me pareció muy llamativa por las dos fuentes de Bernini, y
la importante dominancia del Barroco.
- Plaza
del Campidoglio: es uno de los grandes focos turísticos y está orientada hacia
la plaza de San Pedro; además, en el centro hay una impactante estatua de Marco
Aurelio.
- Los
museos capitolinos, que se encuentran en la plaza anterior y que incluyen
figuras impresionantes como: la loba Capitolina y rostros de personajes
griegos.
-Y por
último, las iglesias y basílicas (que quizás han sido de las cosas que más me
han impresionado): Basílica de Santa María la Mayor (el templo más grande
dedicado a la virgen), Basílica de San Juan de Letrán (construida en honor a
San Juan Bautista y es también la Catedral de Roma), Basílica de Santa María en
Trastevere (que, tras las reformas se conserva muy bien aunque fue fundada en
el siglo III), Basílica de Santa María de los Ángeles (que destaca sobre las
demás porque es la única renacentista), Basílica de San Pietro in Vincoli (recoge
las cadenas de San Pedro encarcelado en Jerusalén) e Iglesia de Santa Maria
della Vittoria (para reconocer la victoria de Fernando II).
- El
Vaticano: de noche es precioso, pero de día también…larguísimas calles entre
las que se encuentra, por ejemplo, la residencia del papa, las miles de obras
artísticas recogidas por sus museos y la grandísima Plaza de San Pedro, con
forma de brazos que se abren para recibirnos en la ciudad.
- Capilla
Sixtina: Se sitúa a la derecha de la Plaza de San Pedro y era uno de los sitios
donde más esfuerzo quería poner, ya que cada rincón tenía una historia (aunque me
la esperaba más grande, fue impresionante). Nada más entrar gritaban los
guardias: “No photo”, con lo que no nos pudimos llevar una imagen sacada por nosotros, pero recordar
todas las imágenes fue suficiente.
-Fontana
de Trevi: es la fuente más grande de la ciudad y para mí, también la más
bonita; siguiendo con la tradición, lanzamos una moneda y esperemos, que como
dice ésta, podamos volver a Roma.
-Panteón:
se dice que es el edificio mejor conservado, y que fue donado al Papa como el
Panteón de Agripa pero éste lo transformó en una iglesia. Lo que más me sorprendió
de su interior fue la cúpula, que se abre con una forma circular y permite que
entre la luz.
-Coliseo,
el famoso anfiteatro romano y que descubrimos que también se utilizó muchos años
como castillo para la nobleza. Después comprar la entrada en el Palatino pudimos
verlo bien por dentro (es enorme) y sacarnos muchas fotos de recuerdo.
La comida
muy buena: pasta, pizza, helados… no me extraña que tuviera buena fama. Y por
supuesto, muchas tiendas y puestos ambulantes para vender souvenirs; que hacen
ilusión siempre, por muy pequeños que sean.
Bueno, es
verdad que me dejo de explicar muchísimas cosas… pero de lo que sí estoy segura
es de que ni aunque estuviera todo un día escribiendo, podría transmitir lo mismo
que hemos vivido todos estos días allí… ¡Así que animaros!